Las Cataratas del Iguazú, ubicadas en la frontera entre Argentina y Brasil, son una de las maravillas naturales más impresionantes del planeta. Desde Buenos Aires, se puede llegar en avión en aproximadamente dos horas, lo que las convierte en una escapada ideal para complementar tu viaje.
El Parque Nacional Iguazú, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece senderos y pasarelas que permiten disfrutar las cataratas desde diferentes ángulos, incluyendo la famosa Garganta del Diablo. La fuerza y el estruendo del agua, combinados con la exuberante selva misionera, crean un espectáculo inolvidable.
Además, la región ofrece actividades como paseos en lancha bajo los saltos, avistaje de fauna y recorridos culturales en las comunidades locales. Es recomendable dedicar al menos dos días para disfrutar plenamente de la experiencia.
Visitar Iguazú es adentrarse en un paisaje único que combina naturaleza, aventura y cultura. Es un viaje que todo visitante de Argentina debería vivir al menos una vez en la vida.

